



TROZOS
DE AMOR cOMESTIBLES
Para mí los dulces alegran la vida, permiten compartir momentos en familia, para los que me conocen saben lo importante que es para mí disfrutar de las personas que quieres y que mejor que con algo dulce hecho con amor e inspiración...
¿CÓMO INICIÉ
EN LA
REPOSTERIA?

FUE SIN QUERER...jajaja....
Desde chica siempre me gustó la repostería, me encantaba preparar panqueques, piononos, pies, queques, galletas, etc. y lo hacía de vez en cuando. Me pasaba horas viendo a Teresa Ocampo y a Maru Botana en Utilísima.
Cuando llegó la pandemia, mi entretenimiento era experimentar en la cocina. La cuarentena me permitía estar más tiempo preparando platos nunca antes hechos y me di cuenta que tenía buena sazón, jeje..., pero lo que a mí realmente me gustaba no eran los ajos y las cebollas, eran los postres, así que un día decidí hacer
PIE DE MANZANA, uno de mis postres favoritos.

En casa les encantó tanto que lo hice varias veces hasta que un día una amiga me pidió que le venda uno, así fue como dos de mis amigas me compraron un molde entero que se lo repartieron mita mita cada una.
A los pocos días se celebraba el día de la madre y pensé... y si lo ofrezco?... Me pidieron 4 pies de manzana, tuve que ingeniármelas porque solo tenía 1 molde de los desmontables. Sin experiencia alguna, sin poder salir a la calle a buscar cajas y hacer una bonita presentación, yo que soy diseñadora gráfica, me sentía de manos atadas, pero finalmente conseguí las cajas y los vendí. Ya poco a poco aprendí que podía hacerlos directamente en envases de aluminio y entregarlos ahí mismo.


¿CóMO APRENDÍ A
HACER LOS POSTRES?
Comencé a buscar recetas y videos de cómo preparar postres, así fue como llegué a los cursos de Juliana Alvarez, aprendí mucho de ella, luego tomé más cursos en línea con Alessandra Rossi, Studio Pas Academy, Leonardo Espinoza y me la pasaba horas en youtube viendo miles de recetas.
Al principio usaba la batidora de mi mamá, que fácil tenía mi edad...jajaja y poco a poco fui equipando mi cocina. Además fui aprendiendo nuevas técnicas y cómo organizarme en la cocina para ser más eficiente.
Lo que más disfruto es decorar los postres y como los hago a pedido, siento que tengo la libertad de personalizarlos pensando en quién lo va a disfrutar.
Así fue como fui incrementando mi carta y sigo aprendiendo para ofrecer postres deliciosos, recién horneados y hechos en casa para que los puedas disfrutar en familia o con amigos.
Si la vida
NO ES DULCE,
endúlzala
TÚ MISMA

TE CUENTO
UN POCO
SOBRE MÍ...


Estudié Diseño Gráfico y trabajé como freelance durante muchos años.
Siempre me llamó mucho la atención la decoración y el diseño de interiores, veía las maquetas, y como me encantan las manualidades, me imaginaba haciéndolas a mano, y fue así como decidí estudiar y dedicarme a la par al diseño de interiores.
Trabajé con mi hermana decorando dormitorios de bebés, luego fue evolucionando a dormitorios para niños hasta diseñar cualquier espacio del hogar.
Llegó la pandemia de pronto y se tuvo que paralizar todo ¿Inesperado no?
También me gusta mucho el dibujo, la pintura en óleo, acrílico, el arte en sí.
Creo que es por eso que disfruto tanto con la repostería porque requiere de mucha creatividad y me permite expresar de alguna manera mi arte.
Desde el desarrollo de mi marca, hasta cada detalle en la decoración de cada postre.